Como en una burbuja camino. No sé si es de noche o si es de día. No sé si estoy arriba o abajo. No sé. Me produce placer y satisfacción el futuro y el presente (el que yo he proyectado y que no he visto): de un esfuerzo prologado por ser, por rehacer, por renovar, por sentir abrigo. Tengo miedo, sentado en una silla duerme el tiempo observándome. Me siento impuro y triste.
Tendré que perdonarme para seguir adelante, esa parece la condición. Sin embargo, aunque temo pudrirme por mis estertores, lo que más me causa asombro es reconocer que soy larva todavía.