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16/11/15

Bataclan tiene que convertirse en mito



Estoy aquí, sentado en el sillón, escuchando la radio y esperando… Tal vez nadie lea esto, qué más da, no creo que tampoco nadie sepa lo que me pasa por la cabeza. Ahora mismo no soy muy importante, más importante son las vidas que se truncan cada día sin saber por qué, sin entender nadie nada. La literatura a veces es un soporte que nos enseña lo que significa verdaderamente la supervivencia, que nos reta. El escritor hizo un acto de rebeldía en contra del tiempo y el espacio,  creando una obra que todo el mundo podrá leer, el lector  también: se abre a algo más que su propio yo que lo alberga. Cada uno está prestándose atención, acompañándonos. En este viaje de pertenencia, toda soledad es bienvenida cuando nos recarga, cuando abrimos el espíritu para volver a ser más nosotros mismos, y de nuevo, como una ola, bordear los pies del otro que tenemos cerca. ¿Qué hemos hecho para no darnos cuenta que hay otra persona que está jugando con el océano igual que nosotros? Para no observar que la playa es un espacio de recreo igual de importante para el niño inocente que construye castillos de arena como para el más avezado surfista. Podremos ser inteligentísimos y saber cuáles son las reglas del juego que nos sitúan, que nos ordenan, que nos hacen más ricos o más sabios, más triunfadores o más poderosos. Si no somos capaces de percibir un mínimo de verdad, de nada nos vale tanta modernidad.
Hoy me importa poco, saber de reglas de juego, de tratados, de culpables y de primeros lanzadores de piedra, evangélicamente hablando. Hoy no, estoy harto, pero claro, hablo de mí, no de ti, y si me lees atiéndeme unos segundos. Creo que es la hora de la gente de la calle, de la gente sencilla, de los que van a una discoteca, al supermercado, los que sacan dinero en un cajero, los que toman café en una plaza, los que ansían unas vacaciones aunque sean cortas, los que hacen esfuerzos titánicos para rellenar la hucha de monedas para calcular el viaje a Ibiza, a República Dominicana, a Egipto o al festival de músca indie o de teatro clásico. Bataclan es y ya se está convirtiendo en un símbolo. A la resistencia, a la barbarie, el miedo no puede triunfar... Debe ser el triunfo de la gente sencilla, porque no nos van a parar… Seguiremos llenando las terrazas, yendo a los museos, esgrimiendo sonrisas, selfies, abrazos y besos que nos acerquen más aún, porque de eso se trata: de sentirnos más cerca.
Y desde esa cercanía gritaremos, nos hablaremos, propondremos, nos alienaremos si hace falta y tantas cosas que se pueden hacer en grupo. Desde el calor de sentirnos diferentes pero con muchas cosas que compartir. Si fuéramos iguales, ¿de qué hablaríamos? Mi más sentido pésame a tantas vidas laceradas, hundidas, terminadas… Mi más profundo calor y compañía. Mi mayor silencio para la sinrazón, enarbole la bandera quien la enarbole, sea financiada esa propia sinrazón por países civilizados -opuestos categóricamente o tímidamente a la mentira-, o por seres salidos directamente de las cavernas pidiendo justicia y venganza.
Llamemos a cada cosa por su nombre. La justicia racional (y necesaria) no debe coger el protagonismo del escenario. Es necesario compartirlo con el calor del corazón, tendremos que llorar si hace falta y recordarnos quiénes éramos antes que todo sucediese. Individuos con ganas de vivir, con ganas de crear, ilusionados con un mundo multicultural donde podamos disfrutar de la diferencia. La sospecha no nos puede llevar a buen puerto.Mi grano de arena para no sospechar de nadie ni para odiar, (triste sí que estoy), se resume en una frase de Rumi: “La belleza nos rodea pero normalmente necesitamos andar en un jardín para saberlo.”

21/7/14

El mito lakota de las Cuatro Flechas.


Según este mito, que me contó mi amigo y hermano espiritual Aurelio Díaz Tekpankalli, jefe espiritual de la Iglesia Nativa Americana de Itzachilatlan, hace mucho tiempo, la humanidad entera era una sola y misma familia, unida por una conciencia común. Los jefes espirituales tuvieron una visión según la cual la humanidad tenía que dividirse en cuatro partes con el fin de que cada una de ella explorase un determinado aspecto de la condición humana. Así, fueron lanzadas cuatro flechas mágicas hacia las cuatro direcciones cardinales y la gente, dividida en cuatro familias, recibió el encargo de ir a buscar esas flechas y de volver al centro común. Los que siguieran la flecha lanzada hacia el Norte deberían explorar y desarrollar la inteligencia racional, los que siguieran la flecha lanzada hacia el Sur, deberían explorar y desarrollar la conciencia corporal, los que siguieran la flecha lanzada hacia el Este, deberían explorar y desarrollar la conexión con el Espíritu, los que siguieran la flecha lanzada hacia el Oeste, deberían explorar y desarrollar el Corazón o los vínculos emocionales entre todos los seres. La visión incluía una profecía: la nueva Humanidad surgiría cuando las cuatro familias volvieran a unirse para poner en común el fruto de su exploración y de su desarrollo. Para los jefes espirituales lakotas de la actualidad, el siglo XXI es el momento histórico en el que la profecía va a realizarse.


Un mito es un mito, ya lo sabemos. Carece de valor científico e histórico y no debe ser juzgado con los criterios de la mente racional. No obstante, el mito moviliza en nosotros un impulso y proporciona una comprensión íntima que la mente racional es incapaz de generar.
Mi interpretación de este mito es la siguiente: A pesar de las aparentes diferencias, todas las culturas no son más que diferentes aspectos de una misma Humanidad, es decir, de la condición humana. Ninguna cultura puede pretender poseer la Verdad Absoluta, así como ninguna religión ni filosofía ni ideología puede autoproclamarse como representante de la Única Verdad. Atendiendo al mito lakota, y aún corriendo el riesgo de una excesiva simplificación, podemos observar, en efecto, que la raza blanca (procedente del Norte) ha desarrollado enormemente la percepción racionalista de la realidad, lo que ha dado lugar al desarrollo de las ciencias, y de sus aplicaciones tecnológicas. Al mismo tiempo, parece ser que la raza negra (situada en el Sur) es la que conserva la mayor fortaleza biológica, la mayor conciencia corporal. Así mismo, podríamos decir que las culturas situadas en el Oriente son las que han desarrollados la más sofisticada y avanzada tecnología interior gracias a la cual es posible la conexión con el Espíritu. Y por último, es conocida la sensibilidad que los nativos americanos han desarrollado en su relación con el resto de los seres vivos que conformaron sus nichos ecológicos.

Tal vez haya llegado el momento, propiciado por la velocidad y la calidad de los sistemas de comunicación, en el que las distintas familias que conforman la Humanidad pongamos en común los logros alcanzados y limemos los excesos cometidos. Siento que la relación Oriente-Occidente debería ser concebida desde esta óptica.


(Extraído del artículo Oriente-Occidente, por Dokusho Villalba, en la página: www.conciencasinfronteras.com)

12/10/13

¡Que no te paren en seco!

Querido agente/s:
Después de haber recibido la multa por estar mal estacionado, no voy a perder la sonrisa. Sé que el Estado tiene afán recaudatorio y sé que unas personas dependen de otras, unas cumplen con sus deberes, otros optan. Todos elegimos. Podría acogerme al cabreo restante pero voy a dejarme llevar por las necesidades sociales, las propias necesidades del Estado que necesita de nosotros, impuestos y liquidez suficiente para hacer frente a las inclemencias que demanda la población: el hambre, la acción social con los más desfavorecidos. No os guardo rencor, más bien se ha trocado en mí un estado de tristeza por otro más cercano al optimismo, aunque parezca curioso. Sé que no podré ir regularmente ya a comprar al estanco donde amablemente soy atendido por una bella y encantadora mujer, sé que no podré participar ya del desarrollo local, iré a los centros comerciales en los cuales el aparcamiento es más que abundante. No suelo tardar mucho en ir y regresar del estanco, y creo que en un centro comercial quizá me detenga más y me compre ropa y embellezca más mi imagen, aunque ahora mi presupuesto se haya disminuido y no pueda hacerlo hoy o en estos días. Pero, queridos hermanos agentes, hoy he colaborado con el hambre y también sé que si esta tarde diera un paseo tampoco podría ayudar a Cruz Roja o a Médicos sin Fronteras, ¡ya lo han hecho ustedes por mí! Mi capacidad de elección y la falta de diálogo hacen de la sociedad un infortunio, sobre todo cuando nos vemos como contrarios y no motivados por el sentido común. Queridos agentes, pronto os quitaréis la ropa, pues vuestro turno de trabajo habrá pasado, dentro de poco vendrán otros. Id por la calle con las ideas claras sobre el mantenimiento del orden social, y si un mendigo os pidiera dinero o si os invitan a una cerveza disfrutad los acontecimientos como se merecen y así iréis sintiendo y calando lo que realmente representa el Estado del Bienestar, (que no deja de ser una opción, un enfoque, nadie elegirá el Estado del Malestar). Pues eso, que hoy habéis y habréis de optar. Yo me quedo con el mendigo. ¿Y vosotros? Elegid bien, para que no se os estropee el día.
Todo está en el enfoque.
Por cierto, realmente hoy ha sido un buen día. Espero que no hagáis mucho el indio si esta noche de sábado salís, aunque reconozco que me gustaría veros por una rendijita, movidos por la espontaneidad, y acabando el día de la Hispanidad mecidos por el arrullo y el calor que proporciona, un día de fiesta.

Atentamente y de corazón:
Un ciudadano como lo pudiera ser otro.

2/3/12

Terminando de otra manera

Como la despedida anterior me supo a poco, voy a continuar, aunque solo con una entrada más. A estas alturas hablar de verosimilitud es algo complicado.
Hay un blog de un viejo amigo,  (a mí me ha servido y me sirve) y que os recomiendo: su última publicación es excelente. Genial. nekonojima.blogspot.com
Asimismo os recomiendo un libro: Cariátides (2001-2005), de Iván Cabrera Cartaya, XXVII Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez 2007. De igual manera os dejo un enlace de un librería online donde lo podréis conseguir. (ver enlace). Hay dos poemas que me parecen magníficos: Aprendizaje y La Flor. Están al comienzo del poemario.
Gracias a todos. Lectores principalmente.
No sé si despedirme con un hasta pronto o un hasta siempre. Depende del observador.
Adiós.

19/2/12

Una sabia publicación

Hola. Al hilo de la publicación anterior os recomiendo un libro: Las Diez Etapas del Despertar. La Doma del Buey, según el Maestro zen Kakuan Shien, de la editorial Miraguano (ver enlace) Traducción y comentarios de Dokusô Villalba.
domadelbuey 
Asimismo os dejo la dirección web de la Comunidad Budista Soto Zen Luz Serena, en España: www.cbsz.es  También os dejo la página web de su fundador, el maestro zen Dokushô Villalba. (ver enlace)
Otra recomendación, el blog del maestro zen Denko Mesa (ver enlace), director de la Comunidad Budista Soto Zen Canaria (ver enlace), los cuales se han convertido en maestros de vida por haberme ayudado a llegar hasta aquí. Especialmente a Denko, gracias por tu presencia.

A todos vosotros, amigos, compañeros y maestros, gracias por vuestra escucha paciente. Han sido tres años y medio de andadura, de crecimiento, de dolor y de alegrías. Esta va a ser la última entrada del blog: la entrada de la despedida. Con esta metáfora me despido. Quizá nos encontremos, pero de otra manera. Hasta siempre.
En gasshô

20/1/12

¡Un experimento!

Me pasó ayer. Iba por la calle y vi a una persona con una camiseta que ponía esta palabra: "France". A partir de aquí se me ocurrió el siguiente ejemplo-experimento:
  • Piense todo el mundo en la palabra Spain. ¿Qué sensaciones les produce esa palabra?, ¿qué se imaginan?. ¿cómo imaginan el referente de esa palabra?
  • Piense ahora en la palabra España. ¿Qué sensaciones les produce?, ¿qué se imaginan?, ¿cómo imaginan, ahora, el referente de esta palabra?


(Sería capaz de apostar mi dinero a que las sensaciones y el referente ha cambiado, si utilizamos una u otra. Si así ocurriese, sería otra demostración de que las palabras crean la realidad, y no al revés, -qué curioso, siempre nos habían dicho que lo primero era la realidad y después las palabras que serían etiquetas de las cosas-; cómo vemos, estamos creando en todo momento, ¡nuestra percepción crea la realidad!, aunuque pensemos, erróneamente, que la realidad es estática).

24/12/11

Sin querer ser pesimista...

La Navidad es un rostro solidario, sin cabeza, palabras huecas, ¡frases cargadas de sentido!
Es el tiempo de Dios y del becerro de Oro, de pesebres, de improvisadas camas en las puertas de los portales.
Caras largas, caras tristes, apenadas cargas que sonríen; polvorones, loterías, el espíritu de la fiesta espera.
Y entretanto se hace el agosto en diciembre y se vuelve a celebrar la Pascua, el año escolar compite con su madrastra la Nochevieja; y los peces beben, el Surrealismo acampa.
La madre, el padre, la mula, el cuñado, ¡toda la parentela! se acerca, se engalanan, se perdonan, se ríen, se quieren. ¡Se goza!

La magia no existe: se crea, la creamos, la vestimos, la educamos, aunque sea con un pobre traje de domingo y aunque solo salga a pasear cuando su padre el reloj y su mamá la sonrisa decidan, unánimemente, sincronizar la rutina con la espontaneidad.
Sin querer ser pesimista... ¡Feliz Navidad a Tod@s!

9/12/11

Sobre Semántica Textual

Si la Semántica es la disciplina de la lingüística que se ocupa sobre el significado de las palabras, no pretendo aquí hacer una disertación teórica sobre sus fundamentos. Considero, casi sin equivocarme, que no hay nadie en este planeta, actualmente, que lo haya dicho todo tan bien y tan claro, como el lingüista, filósofo del lenguaje, gramático o filólogo (cualquier denominación le vendría perfecta), Don Ramón Trujillo Carreño, Catedrático Emérito por la Universidad de la Laguna (España) y con un sinfín de reconocimientos nacionales e internacionales.
don Ramón Trujillo
Don Ramón sigue trabajando actualmente, aunque ya jubilado, y sigue escribiendo libros, el último, La Gramática de la poesía, es una disertación sobre la semántica de las Bellas Artes, continuando el trabajo de Alain. Pero es quizá, el problema del significado de las palabras el aspecto de la Semántica con el que Don Ramón se ha sentido más cómodo demostrando una profundidad y una visión incisivas a la par que inusuales en el mundo académico y referencialista en el que se mueve todavía la Lingüística. Recomiendo uno de sus libros: Principios de Semántica Textual, en el que los lectores podrán encontrar pruebas fehacientes para entender de una vez qué es el significado de una palabra (que no es lo mismo que la definición de los diccionarios ni tampoco el referente al que supuestamente trata de representar la palabra en sí).
Por lo tanto, me limitaré a parafrasear algunas de sus ideas, resumiéndolas, claro está, y adaptándola a ejemplos actuales.
Todo el mundo entiende que las palabras nombran la realidad, aunque a su manera. Si nos ponemos a pensar seriamente descubriremos que las palabras no reproducen la realidad (este el error más habitual), sino que la crean, escogen aquel elemento o elementos de la realidad agrupándolos (según el criterio del hablante o de la comunidad) y vehiculándolos por medio de la palabra. La palabra no es una nomenclatura, podría ser un concepto (como decía Saussure), pero tampoco lo es. Porque conceptualizar la realidad depende del observador, y no hay nada a priori que diga que los elementos (a, b, c, d) deban agruparse en una sola palabra. Para otro hablante (otra comunidad u otra lengua), la manera de agrupar conceptualmente podría ser otra (b, c, d), para otros (a y d) y para otros (a, b, c, d y e). Cada objeto que la palabra “reproduce” no es el objeto en sí, ni es nada inamovible, solo es una manera de ver al objeto como podría ser visto de otra manera (desde abajo, desde un costado, etc.). Don Ramón suele poner mucho este ejemplo: la palabra “árbol” tiene como referente a: todo vegetal que tenga cierta altura y el tallo leñoso. Pero, ¿qué pasaría si un hablante decide conceptualizar la realidad de la siguiente manera: que sea “árbol” todo aquel vegetal que dé frutos. De esta manera pertenecerán a la misma palabra un roble que una zarza (aunque esta última no tenga el tallo leñoso y no tenga cierta altura pero sí tenga a las moras como su fruto). Alguien pensará que estas discusiones son discusiones artificiales, de salón. Temo decirles que se equivocan, estos ejemplos están tomados de la realidad, y pasa dentro de una misma lengua y en diferentes lenguas entre sí. Es por eso, que la traducción entre dos lenguas es casi imposible, porque la conceptualización de la realidad es distinta.
El ejemplo dado hasta ahora nos permite decir que el significado de la palabra no puede ser un concepto, ni puede ser universal. Es solo una manera de ver la realidad. Sin entrar en más profundidades entenderemos que los diccionarios recogen los referentes que  la comunidad de hablantes le va dando a las palabras y que por lo tanto una cosa es la palabra y otra bien distinta el referente en sí. Por lo tanto, podríamos ver, ahora, que la palabra, en cierta manera, y en todos los casos, no deja de ser una metáfora, metáfora con diferentes manifestaciones (las acepciones de los diccionarios), metáfora que si se fosiliza se convierte en término usual o habitual, sin poder ver la relación naturalmente poética (o creativa) que la emparentó con el/los referentes a los que quiso dar vida.
De esta manera todos entendemos que la expresión “estoy muerto de hambre” no deja de ser una metáfora, como tampoco lo deja de ser la diferencia en español entre el “ser” y el “estar” por ejemplo. Además de ser metáfora (por ser un concepto de entre mil o un millón), cada palabra se refiere  y a determinadas cosas o referentes que forman parte de nuestro mundo La palabra silla (metáfora también, aunque fosilizada) se referirá en una de sus acepciones al “asiento individual”, al objeto sobre el que descasamos de la verticalidad. El “asiento individual” será su significado denotativo, la cosa, aunque no significado, que como ya hemos visto, es imposible de definir o de aprehender. También, las palabras, tienen un significado connotativo, como en el caso de la palabra negro (referido a una persona). Desde el punto de vista denotativo la palabra negro se referirá al color oscuro de su piel, pero desde el punto de vista connotativo (que no deja de ser una valoración personal de los hablantes) la palabra podría resultar mal vista porque entraña cierto grado de racismo, aunque desde el punto de vista denotativo sea inmaculada. Podría decirse que la palabra “negro” es lo que es y estaríamos en lo cierto. Sólo si entramos a valorarla alguien podría dar la opinión, que en ese contexto (referida a la persona) no sea válida. Lo mismo sucede con la palabra “amante”: denotativamente se refiere a la persona que ama y también a la persona que tiene un idilio con otra. Lo curioso en este caso que la palabra amante tiene la connotación, actualmente, referida a la segunda acepción y por lo tanto a todo lo vinculado con la infidelidad. Nadie vincula connotativamente la palabra amante al “oficio” de amar, como proyección del participio de presente latino.
Dicho esto, valoremos ahora un par de expresiones que me han estado llamando la atención en estos últimos tiempos. En primer lugar empezaremos por la palabra de moda: “mercados”, referida al ente que maneja los hilos de la realidad económica nacional y supranacional. ¿Se puede ver mejor ahora que la palabra mercados no es nada sino una metáfora? Lo curioso, es que en este caso (como ya dije en la entrada anterior) y estando en una sociedad tan referencialista como la nuestra, donde a cada metáfora se le tiene que encontrar un referente, no nos matemos a buscárselo a esta palabra en cuestión. Podríamos decir que la economía hace poesía con nosotros, y sin miedo a equivocarme así lo veo y nos lo demuestra cada día. ¿Nos damos cuenta que mercados no deja de ser una metáfora más, que esconde una realidad tan evidente como el objeto al que se refiere la palabra silla? Pero en fin, allá cada uno, todo el mundo es libre (metáfora), aunque cada uno le ponga un precio a su libertad: silencio, complicidad, denuncia, etc. Lo dicho, que si alguien le encuentra el o los referentes a esta palabra tan poética me avise, por favor. Quiero aprender qué son. No me conformo en esta ocasión con nombrarlos.
Otra expresión curiosa es la siguiente: la “quita” de la deuda a Grecia. Curioso no, no dejen de ver ahí otra metáfora, porque yo me pregunto, ¿por qué en este caso se llama quita y a los países del Tercer Mundo que se les perdona la deuda se les llama condonación? ¿No se la están quitando parcial o totalmente en ambos casos? ¡Juzguen ustedes!
Termino, os recomiendo el libro de Don Ramón Trujillo (Principios de Semántica Textual), en él podréis encontrar poderosos razonamientos, múltiples ejemplos y un profundo análisis filológico-filosófico y lingüístico, por supuesto. Este artículo, entrada, o como se llame, no deja de ser sino un agradecimiento y admiración hacia su figura, en la que tanto he aprendido y de la que tanto sigo aprendiendo.

7/12/11

¡Ya está bien de tanta tontería!

¿Alguien me podría explicar, dentro del contexto económico actual, qué son los llamados “mercados”? ¿Puede alguien decirme quiénes son? ¿Grupos de personas?, ¿conglomerados de empresas? ¿qué tipo de personajes son los que mueven la economía, y que sin escrúpulos son capaces de que un país se vaya a la ruina en semanas o en días? “Siento”que haya alguien que tenga la respuesta y que esté leyendo esta entrada y se sienta aludido, aunque visto lo visto (en Grecia, Irlanda o Portugal, entre otros) lo duro sería que no se sintiera aludido o por lo menos no hiciera el “mea culpa” y se dedicara a otra profesión.
Del problema de la denominación de términos como “mercados” hablaré en la siguiente entrada. Considero que es un problema lingüístico en primera y última instancia Ahora sólo voy a hablar de uno de los rostros de los mercados. Pinchen el enlace y véanle la cara, miren como adquiere forma. Léanlo detenidamente y tómense tiempo, es un reportaje, no es un simple artículo. (Ver enlace).¡Increíble, verdad! Lo más asombroso de todo es que el autor del reportaje escriba desde la frialdad más absoluta y no se manifieste, éticamente, en la mayoría del reportaje. Veamos el segundo párrafo: <<Los robots-inversores no tienen la culpa del desplome de las Bolsas ni del aumento de la prima de riesgo de España. A las máquinas solo les interesa la velocidad. Pasan olímpicamente de los fundamentales económicos. Son como los pistoleros del Lejano Oeste: gana el más rápido en desenfundar. Sus operaciones duran un suspiro y, por tanto, no generan tendencia alguna en el mercado, ni alcista ni bajista>>. Tengo que entender y comprender, por tanto, que los robots, máquinas, algoritmos matemáticos, o lo que sea, saben operar en bolsa y no generan malestar en la economía. Dicho de otra manera, ¡son éticos! Pero curiosamente, en la siguiente frase del segundo párrafo se dice lo siguiente: <<Aspiran a hacer dinero en cualquier contexto>>.
¡Ya está bien de tanta tontería! Si aspiran a hacer dinero en cualquier contexto, no tienen escrúpulos, ni ética, ni rigor. Simplemente. ¡Ya está bien de tanta estupidez! ¡Por Dios!
Intuyo y temo, visto este reportaje, y lo poco que sabemos de los llamados “mercados” que nunca sepamos verdaderamente qué son ni quiénes lo forman. Lo más llamativo del llamado “sistema” consiste en dar por consabidas y por elementales cuestiones de verdadero interés para la mayoría de las personas que formamos el “sistema”. Silenciando elementos importantes del sistema y envolviéndolos de misterio crean la duda y la necesidad de cuestionar otros aspectos del sistema que son perjudiciales: “el estado del bienestar”, por ejemplo. Lo más curioso de todo es que cualquier persona que intente reflexionar un poco sobre los asuntos sobre los que estamos hablando se le tacha enseguida de “antisistema”, con el valor despreciativo que ya la palabra tiene. Como se ve, al final, todo queda reducido a una cuestión de lenguaje, o de semántica. Por extensión, todo el mundo sabría decir qué supondría ir en contra del sistema, y nadie, casi nadie tiene claro qué son “los mercados”. ¡Qué curioso!

3/12/11

¿Cambiar el paradigma educativo?

He recibido el siguiente vídeo hace dos días y me ha llamado mucho la atención.
Aunque coincido en algunas cosas, no creo que para hablar sobre un tema tan serio sea necesario ir dibujándolo, sé que es muy creativo pero tiene mucho de espectacular, si no véase el zoom final proyectándose en todo el dibujo como si fuera un gran logro. Anécdota aparte, el autor expone tres cosas que son discutibles, a ver:
  • En primer lugar, dice que la generación anterior a la de los adolescentes actuales sabía que si estudiaba tenía un puesto de trabajo, mientras que los chicos actuales se sienten desmotivados y no estudian. Y yo me pregunto, ¿es culpa de los chicos/as o del sistema educativo, o del propio sistema que les engaña y no les da esperanzas?
  • La segunda cuestión reseñable tiene que ver con el apartado relacionado con lo académico. No soy muy academicista, este argumento que vaya por delante, pero creo que entraremos en un problema si nos olvidamos que existe algo llamado Historia, Tradición, Clásicos o Fuentes. Si el estudio es sincrónico y no tiene en cuenta a la tradición, mal vamos. Pero esto es bastante común actualmente: el rechazo por completo a todo lo que no sea inmediato, audiovisual y/o tecnológico.
  • El tercer aspecto a comentar trata sobre la vocación, a la que el autor decapita en un par de ocasiones, rechazándola y haciéndola caer dentro del pensamiento lineal, tan rechazado por éste. Creo que tampoco es muy moderno decir que existe algo llamado vocación, es más fácil cuestionarla, pero… ¿qué se propone a cambio?, ¡nada! ¡Curioso no! ¿Se querrá decir que cualquier persona sirve para cualquier trabajo? Esto reduciría el paro ¿verdad? Sin embargo, esto me recuerda dos cosas: el refrán, –aprendiz de mucho maestro de nada- y la cosificación de un ser humano en una tuerca, como parte de un engranaje, y si una tuerca no sirve se sustituye por otra.
Pues eso, hay que tener ojo con los pedagogos-visionarios. ¡Me dan miedo! El problema de la Educación no puede ser entendido desde la Educación, sino en un contexto mayor. Recomiendo el libro La Escuela de la Ignorancia de Jean-Claude Michéa, de la Editorial Acuarela (que me ha recomendado hace poco un seguidor del blog), no se puede decir tanto y tan bien en tan poco.

2/12/11

Pasado presente

Hace más de década y media un profesor  en el instituto nos hizo “examen”  que tenía una única pregunta: Una reflexión sobre el hombre, la persona y la personalidad. Después de entregarnos la nota, hizo lo mismo con el examen, y lo guardé. Sinceramente ¡no sé cómo! todavía lo conservo. Hace una semana, ordenando papeles, lo vi y miles de recuerdos me sacudieron como un vendaval. Lo voy a transcribir, tal cuál, y luego haré una serie de consideraciones en torno a él y a lo que ha significado lo escrito desde el punto de vista experiencial.
Reflexión:
El hombre desde muy antiguo y, apoyado por muchos autores es considerado un “homo sapiens” distinguido de resto de animales por su racionalidad  y también por ser el centro del Universo. Pero la palabra hombre, se queda como un concepto en el que se incluyen tanto mujeres, niños, hombres, ancianos, etc. Además de ser un concepto muy amplio es una palabra como la de hombre, muy fría, para catalogarlo aunque sea conceptualmente. Aterricemos más el concepto hombre y veremos que dentro de este concepto, se encuentra miles y miles de personas. La persona es por tanto un ser racional y “espiritual”, etc., que tiene o está formada por un conjunto de valores disponibles y que además se relaciona con los demás y en la medida que aumenta la relación con los otros la persona se va construyendo, etc.
Pero aunque lo hemos aterrizado más, el concepto sigue siendo amplio ya que todas las personas que están dentro del concepto hombre son iguales. Por tanto, ¿qué es lo que nos diferencia de los demás?, ¿qué es lo que nos hace ser tímidos, extrovertidos, miedosos y de duro carácter?
Es sin duda alguna la “personalidad”. La personalidad se forma con la unión de “carácter” y “temperamento”.
Temperamento: es la base constitucional de la persona, basada en la herencia biológica y que es difícil de modificar.
Carácter: es la base psíquica de la personalidad. Es un conjunto de hábitos que se han ido aprendiendo durante la vida.
Aunque tengamos personalidad no siempre actuamos de acuerdo con ella, muchas veces es imposible sacarla a la luz y otras cuando intentamos sacarla es evaluada por los demás y quitada de nuestro interior implantándonos la “suya” o simplemente su opinión: “no hagas esto…”, “evita lo otro”. Se le llama teoría humanística.
Nuestra vida es movida por la personalidad ya que nos diferencia, nos hace libre, esclavos o simplemente nos relaciona con los demás. La personalidad de una persona puede enriquecer a la vida de las demás personas.
El profesor me puso la siguiente nota: “impreciso pero bien”. Nota que acepto y que acepté (supongo). Lo que más me llama la atención de este escrito es la necesidad que tenía (y las ganas) en aquel entonces de pensar sobre el mundo que me había tocado vivir. Por esa razón le tengo cariño, porque era muy joven, un adolescente, y veo bastante esfuerzo en el propio texto. Lo siguiente que me llama la atención es la preocupación clara por los aspectos relacionados con el lenguaje, ya intuía cómo las palabras podrían acercarnos y distanciarnos de los fenómenos. El lenguaje no solo es una herramienta como solemos decir habitualmente. El lenguaje es el mundo. Pero quizá, lo más sorprendente y mágico de esa reflexión tiene que ver con el núcleo: la personalidad, el carácter y el temperamento. ¡Qué curioso!, la verdad es que llevo 5 años interesado y preocupado por conocer/me a través de una teoría psicológica de carácter humanista (¡qué curioso!), la Biogestalt, (ver enlace), muy centrada en el estudio del ser humano a través no de su conducta, sino de sus patrones caracteriológicos, puesto que estos serían como algo así como la coraza que no deja salir la esencia propia de cada uno. En la Biogestalt (suma, entre otras corrientes, de Bioenergética y Gestalt) se forma una visión global del individuo, holística (como se diría ahora) y se hace hincapié en la comprensión de los fenómenos que forman a un individuo de una manera, y a otro de otra. Se habla pues, de carácter y de temperamento. Lo más curioso de todo es que mi reflexión, entendida de adolescente pero no comprendida, es una definición mínima pero aceptable y válida para mí, en este momento de mi vida.

27/11/11

La fiesta de la democracia

Hace una semana en España tuvimos elecciones al Parlamento. Solo hace una semana. Durante el mismo día del domingo, pero hace siete días, los periodistas, los políticos y un buen sinfín de adeptos a la causa hablaban de “celebrar la fiesta de la democracia”. Se les llenaba la boca con el acto de ir a votar, con la elección ciudadana y un largo etcétera. Todo el ambiente era festivo. Todo era una ¡fiesta!
Ha pasado una semana y Rajoy, nuestro candidato ya electo, dice que “no es el momento para fiestas, España no está para eso”, (ver enlace). Como este artículo no va por aquí, omitiré decir algo sobre tan estimable y loada voluntad. Lo cierto es que no quería hablar sobre lo que Rajoy dice una semana después de haber dicho lo contrario. Hablaré pues sobre lo que no han dicho.
Entiendo por fiesta a la celebración de unos con otros sobre un hecho una circunstancia en común: en este caso el objeto es bien fácil, la democracia. Pues bien, ¿alguien me puede decir en qué fiesta me han metido, cuando en la declaración de Objetivos del Mileno de la ONU del año 2000, se plantean como objetivo a desarrollar en este milenio que ya entramos la enseñanza Primaria universal? ¿No sería motivo de fiesta decir que en el próximo milenio todos los ciudadanos del planeta tendrán estudios superiores, bien sea en la Formación Profesional, en la Universidad, o en las distintas manifestaciones educativas que se propongan para los próximos 1000 años?
¿A qué macabra fiesta tengo el orgullo de asistir? Luego tienen la desfachatez de decir que los objetivos a conseguir tendrán como meta el año 2015, es decir dentro de prácticamente ¡ya!. Y si fuera así, ¿porque los llaman objetivos del milenio?
No puedo formar parte alegremente de una fiesta a la que se me invita y luego se me cierran las puertas, una fiesta de ricos que dura 15 años nada más. Una fiesta hecha para ser celebrada y que tiene a “la semana” como fecha de caducidad. Una fiesta… En fin, la fiesta de lo macabro.

26/11/11

José Abad

Esta es una foto de una escultura de José Abad. No recuerdo el título de esta obra, pero sé que en ella se aludía indirectamente al progreso. Lo más destacable de la imagen son los pares de formas cónicas que representan a las piernas de dos personas. En la parte superior se superpone una estructura que parece aplastar la humanidad de aquellos. La parte superior está formada por una estructura cilíndrica que recuerda a los cañones y a toda la familia de los objetos que persiguen la destrucción.
Lo que más me ha impactado es la superposición de una estructura sobre la otra, el aplastamiento, por decirlo así.
José Abad

28/5/11

Ahora que los movimientos del 15 m no copan los diarios:

  • ¿Dónde están los medios de Información? ¿Qué es la información? Siempre he mirado a estos medios con recelo desde que escuche por primera vez una definición de “información” en boca de un periodista: "que un perro muerda a una anciana no es noticia, pero que una anciana muerda a un perro sí lo es".
  • ¿Dónde está la Universidad? ¿Dónde está su compromiso como poderosa identidad "independiente" e histórica?
    ¿Qué es la Universidad? Es solo un medio de producción del sistema financiero? ¿Dónde están tantos artículos y tesis doctorales? ¿Por qué solo es motivo de discusión, o al menos en las redes sociales, de los temas extraídos de los artículos periodísticos?
  • ¿Dónde están los ancianos? ¿Dónde está su sobrada experiencia? El filósofo fallecido Julián Marías, padre del escritor Javier Marías, comparaba esta lamentable visión con los ancianos de los países orientales, en los cuales sí hay cierta veneración por su presencia. Decía lo siguiente, con rotundidad: “hemos sustituido a los ancianos occidentales por el arte”.
  • ¿Dónde estamos los ciudadanos? ¿Hay un debate y una conciencia propia (entre amigos y en nuestro entorno) de los problemas que nos preocupan?
    ¿Qué pasa con las asociaciones de vecinos, no podríamos crear una red nacional (a través de una plataforma digital, por ejemplo) y abordar los problemas (dejando un hueco) para tratar, debatir y comparar los otros asuntos que no sean los estrictamente locales o vecinales? Y si no pudiéramos hacerlo, ¿por qué no ver las cosas que tiene otro municipio u otra región y así tener más derecho consensuado para poder progresar juntos? Por qué todo nuestro poder lo delegamos en el político? ¿Es que acaso no lo somos también (o al menos en el sentido etimológico)? ¿No será, en palabras de E. Fromm, que nuestro propio miedo a ser verdaderamente libres, a nuestro poder real, sea la causa de que prefiramos, como asustados, entregárselo a alguien externo, y morir sin ni siquiera haber luchado por un presente más digno?
Ahora bien, como sé que todo eso no depende de mí, lo único que me queda (con certeza) es el yo (hasta que dure). Entonces cambiemos indiferencia por silencio, auto-transmitámonos que estamos progresando, que el mundo sólo puede ser controlado, cuando cada uno se comprometa primeramente consigo mismo. Entonces ni siquiera habrá que luchar, porque la energía de vida y la comprensión universal serían tan fuertes que la naturaleza humana se revelaría (y no rebelaría), y sabríamos al fin el ridículo espantoso que estamos haciendo. Y a partir de ese momento, lo que nos devolvería al mundo, sin sentir culpas, quizá fuese una amplia sonrisa de compromiso y aceptación verdaderos, en cada uno de los rostros que de una manera u otra, no se conforman y se indignan.

22/5/11

Cinco figuras representativas de la democracia

Cuando existía en España la dictadura hubo  una serie de voces que se erigieron como portavoces sociales del régimen, al menos en los pueblos. Estas eran:
  • El alcalde.
  • El médico.
  • El maestro.
  • El cura.
  • El Guardia Civil.
Me cuentan, los que vivieron en la época del general Franco, cómo estas personalidades tenían el reconocimiento social y la aceptación de los ciudadanos. Era normal verlos, incluso, comiendo juntos o tomando un café o pulsando y creando opinión. Opinión que luego se hacía oficial, porque lo decía el cura, o el maestro, por ejemplo.
Tiempo después, en democracia, estas voces minimizaron sus efectos, porque otras se convirtieron en representativas y mediáticas de la opinión pública. Podríamos englobarlas en las siguientes:
  • El empresario (aupado socialmente por poderosísimas campañas de publicidad de sus propios negocios).
  • El político y su seña de identidad: (el partido político, que lo respalda ideológica y mentalmente: si no, ¿por qué existe el voto de partido?).
  • El periodista: con la supremacía absoluta de la información, por encima de los historiadores o los sociólogos, por ejemplo.
  • El artista de renombre: actores, directores de cine y artistas diversos, que mueven y poseen una fortuna desmedida, muy por encima de cualquier ciudadano normal.
  • El deportista de élite: con una fortuna también desmedida, siendo portavoz, tema, asunto e ídolo de los sueños de muchos ciudadanos, aunque no tengan formación (algunos) ni opinión sobre los asuntos candentes y preocupantes de la de la ciudadanía.

No he querido hacer la comparación entre la dictadura y la democracia porque quiera demostrar la mejor presencia de aquella y por extensión, su mejor papel cómo sistema político. No, jamás. Sólo he hecho esta comparación, para demostrar una paradoja, una curiosa paradoja. Si mientras en aquella había dos figuras importantes de una sociedad: el médico y el maestro, en la democrática son otras las que copan el protagonismo.
Esto me recuerda a dos pequeñas anécdotas que he escuchado en estos días, paralelamente al movimiento reivindicativo del #15 m. La primera tiene que ver con las declaraciones de Penélope Cruz a su llegada a España para promocionar su última película: “cuando miro a los jóvenes españoles se me parte el corazón”. La segunda tiene que ver con una imagen que vi ayer en un informativo de televisión: Sergio Ramos, un jugador de fútbol del Real Madrid llegaba tarde a la convocatoria del equipo y con prisas abría el maletero de su flamante Porsche para sacar su maleta.
Entre tanta reivindicación social de estos días, hay cosas que chocan. Lo único que no me chocaría de estas cinco figuras, reconocidas y de renombre de la democracia, es que todas ellas se fueran juntas a comer o aparecieran todas ellas en un mismo evento. Y si nadie me cree, que las busque en cualquier programa del corazón o de cotilleos. De seguro que las reconoceremos enseguida.

5/3/11

Para no olvidarlo nunca.

Siempre será de mi agrado que haya investigadoras que dediquen el tiempo a temas importantes y productivos. Sean mujeres u hombres, eso es lo de menos.
Brené Brown es una trabajadora social. Lleva un tiempo investigando lo que ella denomina (y nosotros) conexión, así como la pertenencia al mundo. De entre sus conclusiones (que pena que no haya libro en español aún), destaca la “vulnerabilidad”.
Por fin hay alguien que desde la tarima de la universidad ratifica lo que parece un secreto a voces, dándole la vuelta a lo que siempre la gran mayoría entiende por la propia palabra, es decir, debilidad, flaqueza.
Vean el vídeo-conferencia, no tiene desperdicio. Aquí les pongo el enlace. Antes les diré que lo he visto gracias a www.inteligenciaemocionalysocial.com; esta página a su vez cuelga un enlace de su conferencia a través de otra: www.ted.com (ideas que vale la pena difundir). Ambas son altamente recomendables. El segundo enlace pertenece a una página en inglés, pero sus subtítulos son variados, a través de la participación colectiva de los usuarios que los editan.
Lo dicho, aquí está el enlace, pinchadlo, y volvedlo a pinchar donde aparezca ampliar entrada. Cuando el vídeo lo tengáis delante elegid los subtítulos con el idioma respectivo.
¡Qué lo disfrutéis!, de todo corazón.
;-)

14/2/11

Cuando lo gracioso tiene algún sentido.

            Lo más que me llama la atención de la Posmodernidad es que el individuo opina libremente, abiertamente. Sin embargo esto, a veces, en vez de ser una virtud  se convierte en "charla mecánica", siendo algunas de las opiniones que se vierten, nada originales ni propias, sino todo lo contrario, despectivas y predecibles.
El humor muchas veces consiste en escuchar las lindezas de sus portavoces, pero no por el contenido, sino por oírlos a ellos en sí. Nunca (y me refiero a ahora) estuvo tan viva la profesión de bufón, digna profesión de artistas rebeldes, críticos e inconformistas como Leo Bassi. Pero si éste se gana la popularidad a base de vivir peligrosamente, otros no diciendo nada, copan los espacios radiofónicos y televisivos sin otra carta de presentación que el propio envilecimiento personal, aunque sean sarcásticos, irónicos, burlones, "cómicos". Lo único que les ampara es la propia protección mediática y, ¡claro! así cualquiera. Más que bufones son como perritos circenses prestos a cualquier acrobacia, porque la mano protectora está siempre con ellos, haciéndoles saltar y dar piruetas para luego descansar a los pies del amo, royendo un buen hueso, mientras escuchan como se trajina el día a día delante de sus narices. Sólo buscan eso, escuchar, estar cerca del calor de la estufa y recibir el calor del público que siempre espera un "más difícil todavía".
Hace poco tiempo escuché en la Cadena Cope, en una tertulia matutina, cómo hablaban sobre la conveniencia del castellano o el catalán. Hasta aquí todo tan normal. Seguidamente varios locutores hicieron referencia a que el señor Montilla hablaba catalán pero era del sur, "del Al-Alandalus". Sinceramente, al escuchar esto, lo primero que me vino fue una carcajada. Pero insisto, este tipo de comentarios sólo los hace aquel o aquella que está amparado por el propio medio que le paga,  y que necesita de bufones que hagan de vez en cuando alguna que otra acrobacia lingüística. Del comentario no voy a decir nada, sobra explicarlo. Por si alguien se siente ofendido diré simplemente que me reí de su estupidez y de aquel acto circense, teatral, con el que contentaba a un sector del público ávido de escenas subiditas de tono y pasaditas de moda.
También me reí con el vídeo que les presento a continuación. Adelanto que no tiene mucha gracia, pero no vamos a ponernos dramáticos (nótese mi ironía). En este vídeo me reí de lo mismo, de la mala bufonada, del poco rigor y de la estrechez mental. Pero no creáis que los comentarios que se vuelcan en el vídeo de Intereconomía los hacen individuos incultos o zafios. ¡No!, ese sería el error. Comentarios como el que vais a escuchar los realizan payasitos de tres al cuarto, que como perros jadeantes exhiben su lengua para que el amo les pase la mano por el hombro y quizá, si todos sus deberes están hecho, reciban la palmadita en el hombro y se les reconozca su servil trabajo, que no es otro, que el de lamer las botas a sus dueños y ladrar con bufidos de gato a todo aquel que no sea "de la casa".
A continuación el vídeo: en el Carla Antonelli, candidata para las listas de Tomás Gómez por Madrid, es insultada por ser transexual. Si a alguien le viene la risa que no se culpe. No nos estamos riendo de Carla, sino del circo diario y de sus perritos-payasos. ¡Pasen y vean!

26/1/11

La que se nos viene…

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(Foto extraída de la Revista El Jueves)
He preferido empezar esta entrada con algo que se huele y que no está en nuestro mapa olfativo. He querido empezar hablándoos de lo difícil que es ser adulto, ser joven, ser adolescente, ser persona. Vivimos manejados y totalmente controlados por los medios de comunicación: la publicidad, las redes sociales, la moda y un largo etcétera. No quiero decir que nada de lo que acabo de poner sea malo, al contrario, es buenísimo. Nunca antes hubo una sociedad que escribiera o leyera tanto como la actual, cada día, (se escriben sms, correos electrónicos, formularios, y se lee muchísimo, sobre todo en internet). Sin embargo, hay un riesgo, no saber distinguir lo real de lo inventado, la mentira de la verdad. Lo peor: creer que lo sabemos todo. Mucho peor aún: dejarnos controlar, dejar que piensen por nosotros. Tragarnos todo. Pondré ejemplos…
Ahora que Belén Esteban está tan de moda, dejémosla precisamente a ella en paz, y no le demos más protagonismo. Quiero decir que, ¿no nos damos cuenta de que el susodicho personaje cobra unos 90.000 euros al año y que vive muy bien? ¿No nos damos cuenta de que es un personaje, de entre muchos, de una cadena de Televisión, que obtiene millones de euros en publicidad por programas como Sálvame, y que sus 90.000 euros de salario, no representa absolutamente nada? ¿No nos damos cuenta que el caso de Belén Esteban es una “cortina de humo” para tapar los miles de millones que recibe Telecinco por publicidad y que son repartidos por los “de siempre”? Creo que resumir el problema de los medios, de la manipulación, del control de mentes con una “lista” como ella es perder el tiempo.
Os pongo otro ejemplo. Hace poco,  dos hermanas fueron liberadas de una cárcel en EEUU porque una de ellas le dio un riñón a la otra. Aparentemente la noticia no tiene mucho sentido. Pero si os dijera que ambas estaban condenadas a cadena perpetua por robar entre 8 y 154 euros, ¿qué pensaríais? ¿Es justo pasar toda la vida en la cárcel por robar una cantidad como ésta? Jamie y Gladys Scott llevan 15 años en la cárcel por robar esta cantidad de dinero. Han sido puestas en libertad porque el Gobernador de Missisipi (EEUU), Haley Barbou, se vio “obligado” a ello, y no por caridad, o por comprensión, precisamente. Jamie tenía problemas en sus dos riñones y semanalmente tenía que recibir diálisis para poder seguir viviendo con normalidad. Esta propia diálisis le costaba a este Estado norteamericano unos 200.000 euros, dinero que el Estado quería ahorrarse. ¿Y cuál fue la solución? Regalarles la libertad con la condición de que Gladys le donara uno de sus órganos a su enferma hermana.
No ocurrió lo mismo con el mayor ladrón que ha habido nunca. Se llama Madoff. Es “economista”, o mejor, manejaba las cuentas de los inversores. Hasta que lo pillaron. Robó 38.000.000.0000 euros, dicho de otra manera, 38 mil millones de euros. Lo he puesto en números para que lo comparemos con los 8 y 154  euros que robaron estas dos hermanas y que les costó un riñón, previo paso por la cadena perpetua. Al señorito Madoff, ladrón de guante blanco, le impusieron una pena de cárcel de 150 años. ¡Sólo!
Cadena perpetua supone estar toda la vida en la cárcel. Jamie y Gladys tienen 38 y 36 años respectivamente. Si hubieran pasado 60 años más en la cárcel, más los 15 que llevan, es decir 75, sería la mitad del tiempo de la condena simbólica que le han puesto al señor Madoff, pero habiendo robado inmensamente menos. Pero, se me olvidaba, estas chicas eran afroamericanas, Madoff un “asesor bursátil”, una maneja dineros. Y blanco. No me extraña que salga de la cárcel dentro de 15 o 20 años. Si alguno/a de ustedes ha dado con alguna de estas dos noticias, sobre todo la de las chicas y no se escandalizó es que o estamos inmunes de tanta información o nos parece normal que se condene a alguien para toda la vida por robar 8 euros. No sé si visteis la información, ¡repito!, pero lo difícil ante el aluvión de noticias diarias es saber destilar, saber relacionar, saber mirar con tranquilidad y con reposo y luego destapar este mundo que es muchas veces incoherente y zafio, por no decir vulgar.
Me entero que La Sexta va a estrenar programas en La Sexta 2 y uno de sus programas punteros es uno sobre política. ¿Información al ciudadano sobre lo que pasa en una vida pública? ¡Qué raro, me digo!, es anormal y no creo que lo hagan por amor a la transparencia o a la verdad, si no, en sus telediarios habrían podido relacionar estas dos noticias de las que os acabo de hablar. Porque, se trata de eso, de relacionar ideas. Los medios de comunicación sólo buscan la anécdota, la noticia fácil. Lo difícil es relacionar, leer entre líneas, y a eso nadie nos enseña. Nadie. Por supuesto la mayoría de los medios no nos enseñan a relacionar. ¿Por qué la Sexta 2 estrena un programa sobre información política? ¿Por amor a la verdad? ¡No! Ahora en mayo hay elecciones autonómicas y en el próximo, elecciones generales. No buscan la verdad, sino la audiencia. Si buscaran la verdad, tendrían un programa semanal, tipo 59 segundos de TVE, pero dejemos este programa también aparte. Porque este busca también la audiencia y el espectáculo. Y si no, ¿por qué el parlamento de cada persona sólo puede durar 59 segundos? ¿Qué broma es esta? Hay personas a las que se les debería bajar el micrófono a los diez segundos, pero curiosamente, hay muchas que sí tienen cosas que decir. Y mientras, en la otra cadena la susodicha de Sálvame habla por los codos cada día. Pero, dejémosla que hable, lo peor es no saber relacionar, no saber darnos cuenta de la tremenda estupidez que representa un programa como 59 segundos, que silencia a las personas, y mientras en otros se les da rienda suelta para que hablen de todo. ¿Se les silencia a los contertulios de Jordi el de la Noria cuando habla de política? Yo creo que no. (Y es un programa de variedades y no un programa de debate político). José Blanco, el ministro de Fomento fue a la Noria hace meses y habló por los codos. Repito. El problema no son los hechos, no es Belén Esteban, no son las noticias, ni siquiera el Facebook, el Tuenti, o el Messenger. Se trata de un problema de falta de atención y de relación, sobre todo.
Pongo otro ejemplo: la eliminación de de CCN­­­+ por parte de su recién dueña: Telecinco. El problema no es que Telecinco quite una cadena de prestigio en cuanto a la información y ponga un programa de telerrealidad como Gran Hermano. Esto es normal, en una cadena que tiene en la telebasura su bandera. Pero progresivamente, ¡claro! Lo impactante ha sido lo fulminante que ha sido todo. Esto da que pensar, y mucho. Puedo ver esa rabia contenida y disparada por parte de la Cadena, contra cualquier cosa o programa, que no dé grandes beneficios de publicidad de manera rápida. No olvidemos que Telecinco cotiza en el Ibex 35 de la Bolsa española. En el Ibex están las 35 empresas más importantes de este país.
Empecé el artículo diciéndoles que se empieza a oler un tufillo algo desagradable en nuestra sociedad. El País publicaba hace poco, (ver enlace),  un reportaje sobre unos negocios que se están poniendo de moda. Negocios de carácter ultraderechista, neofascistas. En ellos se venden retratos y bustos de Franco, banderas e insignias de la Alemania Nazi, y un largo etcétera. El problema no es que existan estos negocios. El problema sigue siendo intentar leer entre líneas de nuevo. ¿Qué hay detrás de este tipo de negocios? Lo primero que podemos ver es una sociedad que no distingue entre lo democrático y lo fascista, y que poco a poco, con una tranquilidad de infarto, va preparando el terreno para que sea normal que partidos ultraderechistas o neofascistas concurran de nuevo a las elecciones. No olvidemos que Hitler llegó al gobierno a través de las elecciones.
Me despido. Sé cómo he empezado, con el tufillo que se vine oliendo, el caos comunicativo actual, o esta aparición del neofascismo latente. He continuado con un reclamo, una petición: la de leer entre líneas. Escucharlo todo, filtrar la mayor parte y quedarnos con lo importante. Y para terminar, quiero que nos esforcemos por emprender una  vida llena de posibilidades, de la que podemos ser protagonistas, si estamos atentos, vigilantes, con capacidad de relación y comprensión, para seguir siendo eso, protagonistas, y no marionetas manejadas por los medios de comunicación o la publicidad. Hagamos ese esfuerzo por estar atentos. Nos lo agradeceremos cada uno de nosotros. Ser libres implica saber qué cosas nos afectan y cuáles tenemos que dejar de lado, preocupándonos por lo que realmente nos hace ser verdaderamente felices, sin dejarnos arrastrar por ideas que no vengan de nosotros mismos.

1/1/11

En estas fechas…

Y es en estas fechas cuando uno hace balance, cuando suma, resta o multiplica. Cuando todo debería sumar, y de ninguna manera dividir. Pero es, precisamente ahora, cuando tengo la sensación de que todo tiene que estar como está, (el consuelo de la autocomplacencia no me vale), porque bastante hacemos con sobrevivir sin reclamar una verdadera justicia que esté basada en el derecho natural que todos tenemos, derecho que tendría que pasar por ser todos iguales, ¡todos!, derecho que es, en la actualidad, inexistente.
Podría ponerme duro, irónico y cínico. Pero no lo haré. Me resta energías clamar al cielo, cuando sé que a quien tendría que clamar es a la tierra; sin embargo daré un par de pinceladas de color para estos días navideños. Espero que no se me atragante el turrón por desahogar algo que no le llegará a nadie, salvo a mi propia catarsis. Empiezo.
Estoy asistiendo desde hace meses al asombro más tremendo que jamás imaginara. La economía de algunos países europeos se derrumba dañando su propia supervivencia, su propio estado del bienestar y la pervivencia de una moneda común con todas las ventajas que tiene para todos los que formamos la Unión. Primero cayó Grecia, luego le sucedió Islandia, más tarde Irlanda, y en el filo de la navaja están, nerviosos, países como Portugal o España. Y mientras, para salvaguardarlos la llamada “comunidad internacional” prevé planes de austeridad (a los que España se acoge, con medidas poco creativas) y medidas “de rescate” como las sabidas de los 80000 millones de euros prestados a Irlanda… (Y que si patatín, y que si patatán…)
Me pongo demagogo (¡aviso!, aunque yo no lo definiría así). En la lista de las diez personas más ricas del mundo, publicada por la revista Forbes, encontramos cosas tan abominables, por no decir sorprendentes, cómo las dimensiones estratosféricas de las mayores fortunas del mundo, provocando una seria reflexión sobre qué está pasando actualmente en el mundo… ¿Cómo es posible que un país tenga que ser reflotado con intereses durísimos y sin embargo hay personas que puedan pagar la deuda de esos países, simplemente con los intereses generados de sus propias fortunas?
Adan Smith tendría la respuesta. El padre del capitalismo fue quien creo el sistema financiero actual, basado en la pervivencia de los más sobredotados sobre los menos, garantizándoles el parabién de sus derechos y sometiendo el Estado a sus caprichos y licencias. Como en un rebaño, son los más aptos los capacitados para procrear y para vivir. Los “débiles” simplemente se sacrifican. Pero bueno, esto es de todos sabido…
Pero, ¿y entonces qué? ¿Dejamos todo este entramado judeomasónico pendiente, como diría el otro, y nos felicitamos las Navidades y el Año Nuevo que acaba de entrar?
Mejor dejémoslo. Hacer balance de un momento, un año o una década es algo complicado y hasta “antinatural”, pues el tiempo es el puro presente, realmente, aunque necesitemos usos cronológicos para poder planificar y vivir con normalidad. Es por esta razón, que no voy a seguir escribiendo más sobre estas fechas, ni sobre el año pasado, ni siquiera sobre la década que ya pasó. Sólo me interesa la certidumbre de mi momento presente. Lo demás, que lo hagan los periodistas, o mejor, que lo haga Julian Assange, y que éste les enseñe.
Aunque no por eso voy a seguir callado. Continuaré…
Y para despedirme del artículo y empezar el año citaré una frase de Angels Barceló en uno de estos programas resumen de los pasados días. Según esta periodista, “la primera década del siglo XXI fue la década en la que vivimos por encima de nuestras posibilidades”. Ahí queda lo dicho.
No voy a seguir, me hubiera puesto muy cínico. Sólo espero que este blog dure 10 años más y que dentro de 10 años veamos las cosas con más coherencia, con más tacto humano y con  más sentido común.
Feliz nuevos proyectos.
Inefabilidad.

12/10/10

Cuando me he resfriado…

Quiero decir en este día, tantas y tantas cosas como rebosan en mi ser, y es tan difícil ponerlo por escrito… No es que no pueda sino que no sé pintar la realidad para que ésta adquiera el valor que se merece.
Si sólo pudiera ser en “carne viva”, si la piel no ejerciera de frontera, si sólo fuera posible ver sin explicar. Si contar fuera lo mismo que cantar (¡y no sólo es un juego de palabras!), podría expresar lo que siento, sin caer en la vehemencia de querer retratarlo perfectamente.
Pero ahora me encuentro resfriado y me cuesta expresarme y hasta pensar, soy consciente de que soy una marioneta de mis propios virus, y aún a pesar de saber y sentir que hago bien las cosas que la vida me pone por delante (incluso el darme cuenta de mis propios errores), hoy no he podido retratar mi mundo tal y como lo desearía…
Quizá la conclusión más inmediata de mi estado es mi propio estado inmediato, mi imperfección, mi maravillosa imperfección, que me hace ser más fuerte, pues en mi debilidad, en la conciencia de mi pequeñez como SER, en ella, y en su certidumbre reside toda mi fuerza. Como la de un capitán de barco que sabe cuando cambiar de rumbo o cuando poner ancla. Como la afanada ama de casa, que tiene que hacer mil cábalas para que todas las cuentas y todas los elementos de la casa cuadren. O como el futbolista, cuando piensa en un segundo hacia donde va a dirigir su regate.
Querría pensar un “como todos”, pues al fin y al cabo todos “capeamos el temporal” y “todos sabemos darle la vuelta a la tortilla”. Mas, a veces, yo el primero creo que puedo controlar todo y abarcar todos los pros y los contras, convirtiéndome por un instante en un superhéroe codiciado por mi propio ego. Por eso, terminaré diciéndome y “alegrándome” de estar resfriado, pues al final, por mucha metafísica o filosofía, soy un ser vivo, simplemente, al que no le dejan vivir, unos bichitos que habitan en mi CUERPO. “Mi cuerpo…”: ¡tremenda paradoja!