30/11/15

Esto



No sé qué decirme cuando me encallo,
varado en esta tierra de inconstantes verdades,
esperando, encontrando fronteras a cada paso: límites.
Por un instante la alegría se esfuma, se queda reflexiva,
inerme, expectante, y sale la cara del dios de la verdad
exigiendo justicia, recitando sermones, sabiendo qué hacer,
en la distancia… Aunque yo solo quiero una palabra calurosa
de mi yo a mi yo, de mis fronteras  a mi pie, de mis límites a mis pasos
y dejar de temerle al escurridizo centurión que vigila la puerta,
aquí, en este momento, que ya no es distancia ni frontera,
sino ahora.